Esta primavera tan verde y florida da pereza dejar de recorrer grandes distancias. La roca sigue esperando.
Manu nos llevó esta vez por sus dominios. Como se puede apreciar, el campo está precioso.
Lo mejor de terminar en Bustarviejo es poder rehidratarse con una cerveza Bailandera.
Si también eres fan, no dejes de venirte el 7 de julio.




